REDACCIÓN
Anabel Guerrero Benítez, presidenta municipal de Xalisco, no solo está en el centro de críticas por su gestión: ahora también busca proyectar una imagen en la que, aparentemente, hasta la Virgen le habla. Sin embargo, las presuntas revelaciones celestiales no responden las preguntas que los ciudadanos tienen sobre el manejo de los recursos públicos.
Mientras la alcaldesa mantiene sus aspiraciones de continuar en la política municipal, persisten señalamientos sobre presuntas irregularidades financieras, obras públicas y decisiones de su administración que han provocado inconformidad ciudadana.
La pregunta es directa: ¿con qué cara busca repetir en el cargo cuando todavía hay cuestionamientos que requieren respuestas claras y documentos que permitan conocer qué ocurrió?
La política no se trata de aparentar tener línea directa con el cielo, sino de rendir cuentas en la tierra. Y antes de pensar en otro periodo de gobierno, Anabel Guerrero tendría que explicar lo que los ciudadanos llevan meses reclamando.
Porque, como dice el refrán, quien tiene cola que le pisen debería empezar por aclarar sus cuentas, no por buscar otra oportunidad de gobernar.
En Xalisco, la ciudadanía merece explicaciones y resultados, no más promesas.
