“Bandidos, pero de jale”: alumnos del CONALEP responden a las burlas y se vuelven virales

REDACCIÓN

La polémica comenzó durante un podcast, donde unos hombres hicieron comentarios despectivos sobre los estudiantes del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), a quienes calificaron como “bandidazos” e incluso bromearon con que estaban a punto de embarazar a una compañera.

Pero dos estudiantes decidieron responder y exhibir los prejuicios detrás de esas expresiones.

Jimena, de 18 años y estudiante de Mantenimiento Automotriz, e Ismael, de Mantenimiento de Sistemas Electrónicos, aparecieron en un video para explicar lo que realmente implica su formación académica.

Jimena contó que desde las siete de la mañana trabaja en el taller, con las manos llenas de grasa, realizando afinaciones y aprendiendo sobre motores. Ismael explicó que en su carrera adquiere conocimientos de programación con Arduino y PLC, además de instalaciones eléctricas residenciales e industriales.

Entonces lanzó una pregunta directa a quienes se burlaron de ellos: ¿a su edad ya sabían hacer ese tipo de trabajos?

Jimena también habló del esfuerzo de su madre para pagar sus pasajes y de la preocupación de que, al buscar empleo, los prejuicios contra el CONALEP pesen más que sus conocimientos y capacidades.

Los jóvenes señalaron que las burlas no son simplemente bromas cuando reproducen estereotipos que descalifican a miles de estudiantes por la escuela en la que se preparan.

Su respuesta también puso el foco en la importancia de la educación técnica y en el trabajo de quienes se forman para desempeñarse en áreas como la mecánica automotriz, la electrónica y las instalaciones eléctricas.

Y ante el estigma que intentaron imponerles, respondieron con una frase que se volvió protagonista del video:

“Sí, somos bandidos, pero bandidos de jale”.

Finalmente, invitaron a los hombres del podcast a conocer sus talleres y comprobar de primera mano lo que aprenden.

La respuesta se viralizó en redes sociales y abrió una conversación sobre los prejuicios que enfrentan los estudiantes del CONALEP.

Porque una cosa es hacer humor y otra muy distinta es descalificar a jóvenes que se preparan, trabajan y cuentan con el respaldo de familias que hacen un esfuerzo para que puedan salir adelante.