México y la Unión Europea dieron un paso histórico tras firmar una declaración conjunta que marca el inicio de una nueva etapa de cooperación política, económica y estratégica entre ambas regiones.
Durante la VIII Cumbre México–Unión Europea celebrada en la Ciudad de México, ambas partes acordaron fortalecer el comercio, impulsar inversiones, reforzar la seguridad, combatir el crimen organizado y acelerar proyectos en infraestructura, energía, tecnología, salud y medio ambiente.
El acuerdo contempla además una mayor coordinación internacional frente a conflictos globales, migración, cambio climático y desarrollo económico, consolidando a México como un socio clave de Europa en América Latina.

