REDACCIÓN
A casi un mes de que la Auditoría Superior del Estado (ASEN) entrara a revisar las finanzas y la administración de Xalisco, no hay resultados ni informes públicos. La alcaldesa, Anabel Guerrero, mantiene serias irregularidades mientras 38 denuncias pesan sobre su gestión.
El Movimiento Xalisco Unido, respaldado por más de 5 mil ciudadanos, exige transparencia, rendición de cuentas y la destitución de la presidenta municipal si los resultados confirman los abusos.
El Congreso del Estado ya analiza un dictamen para definir el futuro de la alcaldía. Mientras tanto, la ciudadanía se pregunta si la presidenta cumplirá con la ley o seguirá protegiéndose a sí misma y a sus allegados.
