REDACCIÓN
La Haya. La fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) archivó este jueves las denuncias de Venezuela contra las sanciones de Estados Unidos al concluir que no existe una «base razonable» para considerar que constituyan crímenes de lesa humanidad.
En 2020, Venezuela presentó su caso a los fiscales de la CPI al alegar que las sanciones estadunidenses impuestas desde 2014 habían provocado crímenes como asesinatos, deportaciones y persecución.
La CPI abrió rápidamente una investigación preliminar, pero anunció el jueves el cierre de su pesquisa.
«No existe una base razonable para creer que se han cometido crímenes de la competencia de la Corte Penal Internacional», señaló la fiscalía en un comunicado.
Para abrir una investigación, debe existir un vínculo claro entre las sanciones estadunidenses y los delitos alegados.
Sin embargo, la fiscalía señaló que «no se cumplen los requisitos probatorios de causalidad e intención”.
Los fiscales señalaron que está «generalmente aceptado» que las sanciones estadunidenses «podrían haber agravado una situación humanitaria ya de por sí grave».
Sin embargo, apuntaron que ello no era suficiente para demostrar «un nexo causal suficiente» entre las sanciones y los crímenes alegados por Venezuela.
Los fiscales llevan a cabo una investigación separada sobre presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la represión de manifestantes en Venezuela desde 2014.
El comunicado de la fiscalía también señaló que la determinaciones conocidas este jueves «no guardan relación con los acontecimientos de enero de 2026 en Venezuela».
