REDACCIÓN
Un indicador del dólar cayó a su nivel más bajo en casi cuatro años, mientras el fortalecimiento del yen suma presión sobre la moneda estadounidense.
El índice Bloomberg Dollar Spot llegó a bajar hasta 0.4 por ciento, para ubicarse en el punto más bajo desde marzo de 2022. Con ello, amplió las pérdidas por cuarto día consecutivo y se producen después de la peor semana de la moneda estadounidense desde mayo.
El retroceso sigue a señales de apoyo de Estados Unidos para impulsar al debilitado yen, reabriendo el debate sobre una posible intervención cambiaria coordinada para debilitar al dólar frente a socios comerciales clave.
La debilidad también refleja la cautela de los inversionistas tras una racha de decisiones impredecibles en Washington,incluidas las amenazas del presidente Donald Trump de tomar el control de Groenlandia. A más largo plazo, los riesgos para la independencia de la Reserva Federal (Fed), el creciente déficit presupuestario, las preocupaciones por la laxitud fiscal y la creciente polarización política han presionado al dólar a la baja.
El retroceso sigue a señales de apoyo de Estados Unidos para impulsar al debilitado yen, reabriendo el debate sobre una posible intervención cambiaria coordinada para debilitar al dólar frente a socios comerciales clave.
La debilidad también refleja la cautela de los inversionistas tras una racha de decisiones impredecibles en Washington, incluidas las amenazas del presidente Donald Trump de tomar el control de Groenlandia. A más largo plazo, los riesgos para la independencia de la Reserva Federal (Fed), el creciente déficit presupuestario, las preocupaciones por la laxitud fiscal y la creciente polarización política han presionado al dólar a la baja.
Datos recientes de Estados Unidos apuntan a un desempeño económico sólido, lo que llevó a los operadores a prever que la Fed mantendrá las tasas sin cambios esta semana. Para el resto del año, los mercados se descuentan casi dos recortes de un cuarto de punto, en fuerte contraste con otros grandes bancos centrales, donde las previsiones apuntan a una estabilidad o incluso a posibles alzas de tasas.
La promesa de Trump de anunciar pronto al sucesor del presidente de la Fed, Jerome Powell, también pesa sobre el dólar, ya que se espera que el nuevo jefe tenga una mayor inclinación a reducir los costos de endeudamiento.
