REDACCIÓN
En Compostela, el cuerpo de Cabildo aprobó un aumento en la partida mensual de gestión a los regidores de 20 mil pesos para su labor social. Sin embargo, el presidente municipal, Gustavo Ayón, aprovechó la misma aprobación para incrementarse sus propios recursos, mucho más que los demás, bajo el pretexto de atender las necesidades de la ciudadanía y con miras a sus aspiraciones políticas y la campaña que se avecina.
Aunque los regidores reciben su incremento legítimo, críticos denuncian que Gustavo Ayón disfraza el ajuste como gestión social, asegurándose la mayor tajada del pastel y usando recursos públicos para beneficio propio y fines electorales.
Mientras las comunidades enfrentan carencias persistentes en servicios y problemas básicos sin resolver, el presidente municipal prioriza su beneficio político y la reingeniería interna del ayuntamiento, dejando la obra pública y las necesidades reales del municipio en segundo plano.
Críticos advierten que, bajo el discurso de “apoyar al pueblo”, la medida refleja un uso político de recursos públicos: todos los regidores reciben su parte, pero el verdadero favorecido sigue siendo Gustavo Ayón.
